“Amarga Navidad”: la confirmación de la ley de lo mejor para el final
- acolmeainterpretat

- 25 abr
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Actualizado: 30 abr
Catuxa Rodríguez Folgar
Santiago de Compostela - 17 ABR 2026

Un cuadro lleno de texturas, de mujeres sufrientes, de Carmen Machi, Rossy de Palma y de mucho, mucho rojo. Eso es Pedro Almodóvar, y eso es Amarga Navidad, su último filme estrenado este 2026.
En tiempos en los que Torrente Presidente es taquillazo español, películas de este tipo en cartelera llaman la atención. No es un cine para todos, es una obra que requiere el esfuerzo intelectual del espectador para poder comprenderla. Es decir, si eres de los que van al cine a ver tortazos y echarte unas risas, esta no es tu peli. Sin embargo, si buscas ir a resolver un puzle tan frustrante como brillante, Almodóvar ha hecho este filme para ti.
El argumento no es otro que el de un director de cine (Leonardo Sbaraglia) en crisis creativa que encuentra su inspiración en su entorno más cercano, creando una historia sobre una directora (Bárbara Lennie) que no consigue crear apenas nada más que apuntes de su propio fracaso creativo. Un director (Pedro Almodóvar) que escribe sobre un director, que a su vez escribe sobre una directora. Un juego metacinematográfico que, en realidad, es mucho más que una confusa muñeca rusa.
Almodóvar ha apostado por una técnica arriesgada que muchos no han entendido, pero objetivamente innovadora al no haberla visto muchas más veces en su cine: la autoficción. Esto es, de forma simple, la casi conversión del director en personaje, una oscilación entre filme y autobiografía, un reflejo del Almodóvar de la realidad en los personajes de la ficción. El director manchego se reinventa y se narra a través de una verdad literaria más que documental, con la que vemos matices de su vida personal a la vez que seguimos, e insisto, la confusa historia.

Una vez entendido este complejo mecanismo, somos capaces de ver una película que se hace y se deshace constantemente frente al espectador, con una extraña claridad algo enrevesada a la vez que divertidamente confusa. No lo juzgo, a mí no se me ocurriría una mejor forma de reflejar los pensamientos del grandísimo Pedro Almodóvar en una película. Una técnica compleja para un director aún más complejo, y es que a través de ella nos deja entrever sus pensamientos más profundos, sus preocupaciones y sus expectativas de futuro.
Aun así, molesta un poco que a una obra en la que la realidad siempre se termina abriendo paso, se le niegue continuamente la entrada en favor de una estructura tan compleja. Da la sensación de que no se llega a entrar completamente en la historia, y que simplemente se observan unos hechos caóticos y desordenados desde la distancia, con un hilo narrativo muy, muy fino. Sea buscado o no, se acaba por sentir como una simple mezcla de buenas ideas a las que les falta un toque maestro (aunque ya sea hecha por “el” maestro).
Todo lo que parece desorden acaba por organizarse en el último acto, el que ya algunos consideran “el mejor final de todas las películas de Almodóvar” (Fuente: EL PAÍS). La película avanza libre de digresiones, haciendo apuntes sueltos a una historia que parece que no acaba por cobrar sentido. Y es así hasta que el final rompe, nos rompe y se rompe. Una sensación que nos recuerda a la que nos dejaba Vértigo, de Hitchcock, donde de repente y justo al final, todo empieza de nuevo.
Y ahí es donde se encuentra la magia de Amarga Navidad: en el final. Todas las dudas, más que acumulativas, que se van generando en el espectador, son resueltas en esa última conversación entre Leonardo Sbaraglia y Aitana Sánchez-Gijón. Y las películas que son capaces de hacer algo así, de convertir a un público confuso en uno asombrado en cuestión de minutos, son dignas de pasar a la historia. Desde luego, Amarga Navidad es la confirmación de que lo mejor, siempre para el final.
Dirección: Pedro Almodóvar.
Título: Amarga Navidad.
Duración: 111 minutos.
Año: 2026
Intérpretes: Bárbara Lennie, Leonardo Sbaraglia, Aitana Sánchez-Gijón, Victoria Luengo, Milena Smit, Patrick Criado.



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